Comportamiento cordial

🕔 13 de Noviembre de 2015

Comportamiento cordial.

 

Amable lector/a. Hay expresiones y comportamientos de la vida cotidiana que pareciera que se han extraviado o no están arraigadas en nuestras relaciones. ¿Serán los cambios del mundo y los múltiples problemas, con los que convivimos en la sociedad actual, que nos hacen descuidar las cosas simples de la cordialidad? Una observación de los hechos nos permite descubrir insuficiencias importantes para la convivencia cotidiana, que nos tendrían que inducir a rescatar los espacios que se pierden. Uno de ellos es el trato diario, donde el lenguaje tiene un lugar sensible a la hora de comunicarnos y adentrarnos al mundo de los pensamientos de los otros, para cuidar y mantener ciertas formas mínimas que ayudan a transmitir confianza con el interlocutor.

Elegancia y buenos modales. Con el primer término no pienso en la calidad de las prendas que se visten, sino en el carácter de nuestros comportamientos, que comprometen todo nuestro cuerpo en la comunicación con los demás. Los buenos modales, damos por entendido que todos los conocen pero que no todo el mundo los incorpora en su trato habitual con sus pares. Hay actitudes que conllevan conductas que no atienden la sensibilidad de los de los otros y causan molestias innecesarias.

Hace un tiempo he visto en los medios de comunicación alguna campaña que invita a no perder la sana costumbre del saludo, me he alegrado que esto se ponga como prioridad entre los valores que no debemos perder. Esto me hace pensar en otros comportamientos positivos que tenemos que subrayar como un aporte a lo que le afecta a la vida de nuestra comunidad local.

Antes de pasar a lo establecido, entre los más modernos, como “las viejas costumbres”, debo indicar que todo tiene su sentido en los conceptos que tengo sobre las personas en si mismas y todos los valores espirituales que existen en cada uno. Que de algún modo, imagino, comparto con usted.

La hospitalidad como un valor conquistado que en todo tiempo se debe atesorar, teniendo en cuenta a los que vienen detrás de nosotros. Ellos se formaran como personas por lo que reciban y se harán fuertes si estos son ejemplos virtuosos.

La solidaridad, en las más diversas situaciones que se van presentando en la vida, es una tarea que no se acaba sino que se debe incrementar. Para lograr su permanencia tenemos que mantener nuestra conciencia abierta y vigilante frente al que nos solicita una ayuda.

Determinados comportamientos que se esfuman en la urbe han pasado a ser un desafío para los que proponen conductas. Son las palabras que jamás caerán del todo al cesto del olvido y, algo así como el delicado cultivo de las flores, las debemos alimentar para que nunca mueran. Consideremos importante un “disculpe”, cuando pasamos sin darnos cuenta atropellando a otros; o un “muchas gracias” cuando alguien tuvo la deferencia de cedernos un lugar o prestarnos un servicio. También cabe insistir en el “por favor”, al solicitar algo y un “no es nada” o “¿qué agradece?” cada vez que nos reconocen un buen acto.

En diversos contextos he percibido entre las personas que el mayor bienestar que he experimentado me lo han transmitido quienes se les reconocieron por la delicadeza de sus modales y eran identificadas como buenas personas.

Este es mi disparador, mi empujoncito a los esfuerzos que ya hacen muchos otros, con su tarea de pedagogos en la vida. Lo que falta lo invito a sumarlo usted, amigo/a lector/a.

 

 

Juan Opazo Gallegos

Nota publicada: 13 de Noviembre de 2015
  1. Alejandro Pérez Osses 01 Enero 2016

    Las buenas costumbres y modales nunca pasarán de moda. Son necesarios para mantener una convivencia armónica y para sentar el ambiente propicio para el desarrollo social. Felicitaciones por el artículo Juanito.


  2. R. Flavia Lara. 19 Noviembre 2015

    Para quienes somos pedagogos, esta reflexión es un gran acompañamiento, un refuerzo para nuestra labor diaria. El sueño por recuperar las amables y delicadas costumbres esfumadas con el avance de la modernidad. Se espera una reincorporación de valores esenciales para la vida. Muchas gracias.


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